La mujer que vivió en la Luna

En su  autobiografía  “Memorias, Sueños y Pensamientos”, Carl Jung relata la siguiente historia en torno a un caso clínico:

Con frecuencia, engañan las apariencias externas, tal como me asombró en el caso de aquella joven paciente catatónica. Tenía dieciocho años y procedía de una familia culta. A los quince años fue seducida por su hermano y abusaron de ella sus compañeros de escuela. A partir de los dieciséis años vivió aislada. Se ocultaba ante los hombres y acabó por identificarse en sus sentimientos con un mastín malo que pertenece a los demás, y con quienes intentaba reconciliarse. Se volvió cada vez más extraña y a los diecisiete años vino al frenopático, donde permaneció año y medio. Oía voces, rechazaba los alimentos y mudó la voz por completo (es decir, no habló más). Cuando la vi por vez primera se encontraba en un estado típicamente catatónico. En el transcurso de varias semanas logré paulatinamente hacerla hablar. Después de superar tenaz resistencia me contó que había vivido en la luna. Ésta estaba habitada, pero al principio sólo vio hombres. Éstos la habían llevado consigo a una morada «sublunar» donde se hallaban encerradas sus mujeres e hijos. Sobre las altas montañas de la luna habitaba un vampiro que raptaba y mataba a los niños y mujeres, por lo cual la población selenita estaba amenazada de exterminio. Tal era la razón de la existencia «sublunar» de la mitad femenina de la población.

Mi paciente decidió ahora hacer algo por la población de la luna y se propuso destruir al vampiro. Después de largos preparativos, esperó al vampiro sobre la azotea de una torre que se construyó con este fin. Al cabo de una serie de noches lo vio por fin aproximarse volando desde lejos, como un gran pájaro negro. Tomó su largo cuchillo para el sacrificio, lo ocultó entre sus ropas y esperó su llegada. Repentinamente apareció ante ella. Tenía varios pares de alas. Bajo éstas, su rostro y toda su figura quedaban ocultos, de modo que ella no podía ver más que sus plumas. Estaba extrañada y le picó la curiosidad por lo que decidió saber qué aspecto tenía. Se acercó a él sosteniendo el cuchillo en su  mano. Entonces el pájaro abrió sus alas y ante ella apareció un hombre divinamente hermoso. La estrechó entre sus brazos alados con un garfio de hierro de modo que ella ya no podía servirse del cuchillo. Además, quedó tan hechizada por la mirada del vampiro que no hubiera sido ya capaz de acuchillarlo. La levantó del suelo y voló con ella.

Después de esta revelación pudo hablar sin impedimentos y volvieron a presentarse sus resistencias; y le había cerrado el camino de regreso a la luna, ya no podía marcharse de la tierra. Este mundo no es hermoso, en cambio la luna sí lo era y la vida allí estaba llena de atractivos. Algo más tarde tuvo una recaída en su catatonía. Deliró durante cierto tiempo. Cuando al cabo de dos meses fue dada de alta, se podía  volver a hablar con ella y progresivamente fue viendo que la vida sobre la tierra es algo inevitable. Pero desesperadamente se resistió a aceptar la inevitabilidad de la vida y sus consecuencias, y tuvo que ser internada nuevamente.

Una vez la visité en su celda y le dije: «¡Todo esto no le servirá para nada, no puede ya regresar a la luna!» Me escuchó en silencio y completamente indiferente. Esta vez permaneció poco tiempo en el frenopático y aceptó resignadamente su destino.

Se colocó de enfermera en un sanatorio. Allí había un médico asistente que intentó acercarse a ella de modo poco atento, a lo cual ella respondió con un disparo de revólver. Por suerte sólo le ocasionó una leve herida. ¡Así pues se había procurado un revólver! Ya anteriormente había llevado consigo un revólver cargado que a última hora, al terminar el tratamiento, me entregó. Ante mi asombro, dijo: «¡Con él le hubiera matado a tiros si me hubiera usted faltado!» Cuando se repuso de la excitación a causa del disparo regresó de nuevo a su país. Se casó, tuvo varios hijos y sobrevivió a dos guerras mundiales en el Este sin experimentar ninguna recaída.

Marie-Louise von Franz, una analista jungiana,  hace un comentario muy interesante sobre el caso que revela  la perspectiva de Jung en torno a la imaginación y la fantasía (Vía). Para Jung esta paciente había vivido realmente en la Luna:

“Lo que sucede psíquicamente es la realidad verdadera, y esta otra Luna, este desierto pedregoso, que gira alrededor de la Tierra, es una ilusión o es solo una pseudo-realidad.”

Así que en ese sentido ya muchos de nosotros hemos visitado la Luna. Esa Luna de la realidad psíquica la encuentro más interesante que la otra.

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Carl Jung y el programa de Alcohólicos Anónimos

Un intercambio de cartas entre el fundador de AA, Bill Wilson, y Carl Jung  demuestra la influencia de Jung en el desarrollo de este programa. En este enlace puede leer la carta de agradecimiento que le escribe Wilson a Jung. Como señala Jung la fórmula de ayuda es  “spiritus contra spiritum”. Incluyo la respuesta de Jung:

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La sombra: Poema de Robert Louis Stevenson

A pesar de que es un poema para niños, la manera en que Stevenson describe la sombra podría aplicar muy bien al arquetipo  junguiano.

My Shadow

by Robert Louis Stevenson

From Child’s Garden of Verses

I have a little shadow that goes in and out with me,

And what can be the use of him is more than I can see.

He is very, very like me from the heels up to the head;

And I see him jump before me, when I jump into my bed.

The funniest thing about him is the way he likes to grow–

Not at all like proper children, which is always very slow;

For he sometimes shoots up taller like an india-rubber ball,

And he sometimes goes so little that there’s none of him at all.

He hasn’t got a notion of how children ought to play,

And can only make a fool of me in every sort of way.

He stays so close behind me, he’s a coward you can see;

I’d think shame to stick to nursie as that shadow sticks to me!

One morning, very early, before the sun was up,

I rose and found the shining dew on every buttercup;

But my lazy little shadow, like an arrant sleepy-head,

Had stayed at home behind me and was fast asleep in bed.

 

MI SOMBRA

Mi sombra no es muy grande y va siempre conmigo,

pero qué hacer con ella, yo nunca lo he sabido.

Es idéntica a mí, mide lo mismo de alto,

y salta junto a mí cuando a la cama salto.

Lo más raro que tiene es que crece a su modo,

no como hacen los niños, que es siempre poco a poco;

porque a veces se estira cual si fuese de goma

y es tan pequeña a veces que se esfuma y se borra.

No tiene ni noción de cómo juega un niño,

y encuentra mil maneras de ponerme en ridículo.

Se nota que es cobarde por cómo se me pega,

pero yo hago igual que ella: ¡me pego a mi niñera!

Un día muy temprano, antes de verse el sol,

salí al jardín: brillaba rocío en cada flor;

pero mi sombra vaga, dormida y haragana,

no se vino conmigo y se quedó en la cama.

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Those who look outside dream

Those who look outside dream, those who look inside awaken!

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Meister Eckart y Jung

La influencia de la teología de Meister Eckhart en la psicología de la religión de C. G. Jung

Mario A. Núñez y Yanira Alemán

En los últimos años se ha evidenciado un creciente interés en el estudio y la aplicación de la psicología analítica de Carl Gustav Jung (1875-1963). La obra de Jung ha recibido la atención de académicos de diferentes disciplinas tales como la literatura, las artes, la filosofía, la mitología, la antropología y la historia (Barnaby & D’acierno, 1990). Particularmente, se ha examinado la psicología de la religión de Jung y sus implicaciones para la sociedad contemporánea (Stein, 1985).

La teología del místico dominico Meister Eckhart ha sido señalada como una gran influencia en la psicología de la religión de Jung (Dourley, 1992). Este trabajo tiene como propósito explorar a fondo e ilustrar esta influencia de Eckhart en la psicología de la religión de Jung. Para facilitar la comprensión de dicha influencia se ofrecerá como base un trasfondo de los principios fundamentales de la psicología junguiana y de la teología de Eckhart. Por medio de este análisis espero lograr una comprensión más profunda de ambos pensadores y de su importancia para el mundo contemporáneo.

La psicología analítica de Jung

Al principio de su carrera, Jung era un seguidor del psicoanálisis de Freud, pero, debido a varias diferencias relacionadas al rol de la sexualidad y la concepción del inconsciente, decidió desarrollar su propio sistema llamado psicología analítica.

Jung, en armonía con su naturaleza por inclinarse hacia lo transpersonal, se adentró en el estudio de las diferentes profundidades que puede llegar a tener aquello que denominamos “inconsciente”. Contrario a los demás teóricos de la personalidad, Jung hace la distinción entre un inconsciente personal y uno de carácter colectivo.

El inconsciente personal constituye una capa superficial del inconsciente en los seres humanos y se deriva de la experiencia del individuo. Por lo tanto, en algún momento el contenido de este inconciente personal ha sido conciente. Por el contrario, el inconsciente colectivo, no se deriva de la experiencia personal y su contenido nunca ha sido conciente. Nace con nosotros, no de nosotros. Es universal, como asegura Jung : “it has contents and modes of behavior that are more or less the same everywhere and in all individuals” (Jung, 1954).

La importancia de esta estructura psíquica se puede percibir mediante las siguientes expresiones:

“It is an inner correspondence to the world as a whole.”

“The collective unconscious as suprapersonal matrix, as the unlimited sum of fundamental psychic conditions accumulated over millions of years, is a realm of immeasurable breadth and depth. . .” (Jung, 1954).

La existencia psíquica se puede reconocer sólo mediante la presencia de contenidos que sean capaces de hacerse concientes; sólo podemos hablar de un inconsciente si somos capaces de demostrar sus contenidos. El contenido del inconsciente colectivo son los arquetipos. Los arquetipos son patrones de percepción psíquica y entendimiento comunes a todos los seres humanos. Jung los define como : “archaic or primordial types, universal images that have existed since the remotest times . . .” (Jung, 1954).

Los arquetipos son posibilidades heredadas de representación pero no son imágenes heredadas. Tienen un lado positivo o luminoso y uno negativo u obscuro. Los arquetipos indican la existencia de formas definitivas en la psique que aparentan estar presente siempre y en todas partes. Tienen la facultad de trascender el tiempo y el espacio, como lo ha establecido Andrew Samuels al expresar que los arquetipos : “are beyond time and space” (Samuels, 1990).

Expresiones de arquetipos se pueden apreciar en las historias y tradiciones de las tribus primitivas, en los mitos y los cuentos de hadas. Jung no es el único que ha hecho referencia al concepto, sino que se ha manifestado en diferentes épocas y disciplinas. La investigación mitológica los ha llamado “motifs”, en la psicología de lo ancestral corresponden a lo que Lévy-Bruhl llamó “représentations collectives”, en el campo de la religión comparada han sido definidos como “categories of the imagination” y Adolf Bastian los llamó “elementary or primordial thoughts” (Jung, 1954).

Es importante señalar que el arquetipo no es lo que se percibe sino sus efectos. Los arquetipos son comunes a la humanidad, pero sus manifestaciones son influenciadas por la historia y la cultura, ya que el arquetipo es como un molde psíquico en el cual las experiencias individuales se vierten y toman forma. El arquetipo, al manifestarse, se ve contaminado por la actividad conciente: “The archetype is essentially an unconscious content that is altered by becoming conscious and by being perceived, and it takes it’s color from the individual consciousness in which it happens to appear.” (Jung, 1954)

Existen tantos arquetipos como tipos de personas, eventos o situaciones de la vida. Por lo tanto, es imposible describir o mencionarlos todos. No obstante, se puede establecer que existen lo que podríamos llamar arquetipos antropomórficos, como lo son el ánima y el animus, arquetipos relacionados al ciclo de vida, como es el puer aeternus, y también existen lo que se consideran roles arquetipales como lo son el héroe y el trickster. A continuación se describen algunos arquetipos de gran importancia en la psicología analítica.

El arquetipo del ánima representa la dimensión femenina o lo femenino que existe dentro de cada hombre. Es la imagen idealizada que tiene cada hombre de la mujer. Está asociado con las emociones. En los sueños puede aparecer como una mujer hermosa pero con un velo en la cara, o puede aparecer como una bruja malévola que termina asesinando al individuo. Es la bella dama sin compasión. La proyección del ánima en una mujer trae como consecuencia el que se le considere como una diosa, como un ser de otro mundo ya que se le atribuyen características divinas. Representaciones del ánima en la mitología son Afrodita y Atenea. Jung ve el anima como el arquetipo que nos guía hacia el inconsciente y nos conecta con él.

La contraparte del anima se puede encontrar en el arquetipo del animus. Este es el aspecto inconsciente masculino de la mujer, y contiene las percepciones que tiene la mujer sobre lo masculino y sobre su hombre idealizado. Está relacionado de acuerdo a Jung con el intelecto y el razonamiento, y como consecuencia una mujer poseída por su animus se convierte en una mujer argumentativa que siempre va a querer ganar las discusiones.

Representaciones del animus en la mitología son Apolo y Hércules.

Jung ha sido muy criticado por los conceptos de anima y animus, y éstos han sido revisados porque en su definición son androcéntricos y estereotipados. Ahora se argumenta que tanto las mujeres como los hombres tienen anima y animus.

Un arquetipo de particular importancia para la psicología junguiana es la sombra. Este arquetipo representa todo aquello que el individuo no quiere ser, pero que lo es. Es lo que preferimos no enseñar a los demas. Se compone de todo aquello que nos hace sentir inferiores, que nos conecta con nuestra naturaleza animal e instintiva; aquí caen la agresividad, el coraje, la envidia, la avaricia, la mentira etc. Jung distingue entre sombra personal y sombra colectiva. La colectiva se refiere a que en cada uno de nosotros reside un asesino potencial.

Tenemos adentro las tendencias mas oscuras, los deseos mas viles y la crueldad mas inmensa por el simple hecho de nacer como ser humano pues la sombra colectiva, así como el inconsciente colectivo, es heredada. La sombra personal es el aspecto que pertenece a lo reprimido de nuestra vida conciente debido a que no queremos aceptarlo porque atenta contra nuestro yo ideal. La sombra, como todo arquetipo, tiene su lado oscuro y su lado luminoso. El luminoso reside en el hecho de que sin sombra no hay creatividad ni originalidad; ahí se encuentra la capacidad para ser creativo. La expresión artística depende considerablemente de la sombra.

El componente maternal es otro aspecto importante de la psicología analítica, y este se puede apreciar en lo que Jung llamó el arquetipo de la gran madre. Este tiene todos los rasgos que usualmente han sido atribuídos a las madres en todos los tiempos. Como todo arquetipo tiene sus dos dimensiones, encontraremos dos tipos fundamentales: la madre que nos nutre y la madre que nos devora.

El arquetipo del “wise old man” es una personificación de lo que Jung identificó como sabiduría y conocimiento. Representa al individuo que ha logrado superar o trascender sus problemas y puede servir de guía a otros. Jung ofrece como ejemplo a Merlín, el mago y consejero del Rey Arturo; otras manifestaciones son el bohíque de los taínos y el “medicine man” de los indios americanos. Jung lo identifica esencialmente como un espíritu.

Otro arquetipo importante es el arquetipo de la persona. La persona es la parte de la psique que se presenta al mundo para ganar la aprobación social. Es la imagen que presentamos en nuestras interacciones sociales. Se compone solamente de conducta positiva como lo son la cortesía, los buenos modales y las maneras formales de vestir. Jung dice que es necesario desarrollar este arquetipo porque facilita nuestra adaptacion al mundo social, el problema sería identificarnos con el arquetipo porque nos estaríamos preocupando de manera excesiva por lo que piensan otros de nosotros.

El puer aeternus o el niño eterno es el arquetipo de la persona que no quiere madurar emocionalmente, manteniendo una conducta que refleja patrones de su niñez. Es un individuo con un gran potencial pero sin la capacidad de desarrollarlo plenamente. La psicología del puer aeternus está estrechamente ligada a un fuerte complejo maternal. Los puer aeternus son incapaces de mantener un trabajo por mucho tiempo, no terminan las cosas o proyectos que se proponen y sus relaciones de pareja son de carácter ambivalente, o son “don juanes” o son homosexuales.

Entre los arquetipos, Jung también menciona uno llamado el niño divino. Este arquetipo es símbolo del potencial que existe en todo ser humano por lograr el desarrollo pleno de su psique. Un ejemplo del arquetipo del niño divino es el niño Jesus porque su nacimiento se caracteriza por elementos que podriamos llamar sobrenaturales.

El arquetipo de la dualidad se refiere al principio de la enantiodromia de Heráclito: no es posible la existencia de algo sin su opuesto. Jung también lo llamó el principio de los opuestos, para él los opuestos tienen una función reguladora y la energía psíquica se obtiene de la lucha entre esos opuestos. La mayor parte de sus ideas se expresan de manera que envuelven el principio de los opuestos: ego-self, consciente-inconsciente, racional-irracional, eros-logos, introversión-extroversión, entre otros.

La psicología junguiana considera que la vida se fundamenta en un poder transpersonal y es energizada por ese poder. Debido a esto es necesario honrar y respetar lo misterioso. Para Jung la meta del desarrollo no es la perfección sino la completitud; una completitud psíquica que armoniza la tensión de los opuestos en la personalidad. Esta completitud o individuación no se logra haciendo cosas sino que es una consecuencia de una actitud hacia la vida. Es necesario reconocer e integrar la sombra, es decir, todo aquello que nos pertenece pero que negamos y reprimimos. El convertirse en un ser completo es la meta; no lo es la perfección, pues esta limita ya que implica reprimir el lado oscuro.

La psicología de Jung es una que valora la experiencia del individuo en su lucha por transcender las presiones de la colectividad, es uno que valora la ética personal por encima de la grupal. “Mi mensaje básico no va más allá de lo siguiente: Sigue aquella voluntad y aquel camino que la experiencia te confirma como el tuyo: la verdadera expresión de tu individualidad”.

La psicología de la religión de Jung

Contrario a Freud, quien consideraba la religión como una ilusión, Jung mantuvo que la religión es esencial para la salud mental. Sobre este aspecto expresó lo siguiente: “Entre todos los pacientes que están en la segunda mitad de vida, no hay ninguno cuyo principal problema no sea religioso”. Por un problema religioso se refiere a un problema de significado que implica el buscar un razón por la cual vivir.

Jung entendía que el rechazo del impulso religioso es la base de la neurosis de nuestro tiempo. Por esta razón, se dedicó durante varios años de su vida a escribir acerca del rol de la religión en el desarrollo humano. Las reflexiones sobre este tema proveyeron, en varias ocasiones, puntos de encuentro entre el pensamiento de Meister Eckhart y el de Jung.

Para Jung la actitud religiosa debe estar basada en el conocimiento y no en creencias, en la experiencia y no en la especulación abstracta. Es por eso que considera que aquella religión que se basa en dogmas y artículos de fe es una que estanca y no le facilita a sus seguidores el verdadero desarrollo espiritual. Cada persona tiene que relacionarse a lo sagrado de manera auténtica y única ya que no existen fórmulas preconcebidas que dicten el camino que nos lleva a conectar con lo numinoso. Es por esto que expresa: “Yo no puedo creer en lo que no conozco y no necesito creer en lo que conozco”.

Jung concibe la psique como esencialmente “religiosa”. Para Jung la religión es una observación cuidadosa de ciertos factores dinámicos que son concebidos como “poderes”: espíritus, demonios, leyes, ideas, entre otros. La actitud religiosa nos ayuda a experimentar la dimensión de lo “numinoso”; aquello que es independiente de la voluntad del individuo y tiene una fuerza de atracción significativa. Se utiliza para describir a las personas, cosas y situaciones que tienen una resonancia emotiva profunda.

Es importante señalar que cuando Jung habla de Dios se está refiriendo a la imagen arquetipal de Dios y no a un ente con una realidad ontolólogica. Jung expresa que: “Es solamente através de la psique que podemos establecer que Dios actúa en nosotros, pero no podemos distinguir si estas acciones emanan de Dios o del inconsciente. No podemos decir si Dios o el inconsciente son dos entidades diferentes. La imagen de Dios no coincide con el inconsciente como tal pero sí con el arquetipo del Self”.

Jung distinguió tres aspectos de la imagen de Dios. La primera es la imagen de Dios como está descrita en el Viejo Testamento. Se caracteriza por contener los opuestos sin experimentar contradicción porque no tiene conciencia. El segundo aspecto de la imagen de Dios está descrito en la Teología Cristiana. Aquí la imagen de Dios ha experimentado una transformación a causa de su encarnación. Esta imagen es exclusivamente buena y no hay sombra en ella. El tercer aspecto de la imagen de Dios para Jung es, la imagen de Dios como es experimentada psicológicamente por el hombre moderno.

Jung entiende que como psicólogo el no puede hacer ningún tipo de declaración en torno a la realidad ontológica de Dios, pero si puede estudiar las manifestaciones de la imagen de Dios en la psique humana. En este sentido consideró que Dios es un arquetipo y que por lo tanto se expresa por medio de símbolos.

La evolución de la psique humana implica transformaciones en la imagen de Dios. Jung entiende que la Biblia nos provee una revelación de esas transformaciones de la imagen de Dios en la psique humana del pueblo hebreo. En su libro Respuesta a Job analiza y explica como Dios y la criatura humana se afectan mutuamente, la transformación de la criatura humana implica una transformación de Dios y viceversa.

La tesis de Respuesta A Job es la siguiente: “Cualquiera que conoce a Dios, lo afecta, lo transforma”. Esto es asi porque para Jung la única manera de relacionarnos con Dios es conociendo las imágenes y símbolos del inconsciente. Esto implica hacernos consciente de material psíquico que hemos heredado de nuestros antepasados, incluyendo la imagen de Dios. La conciencia humana cambia la naturaleza de la imagen de Dios. Para Jung, Dios necesita a la humanidad para ser completamente consciente y especialmente estar conciente de sus opuestos. La conciencia humana trasciende su origen divino (el inconsciente) en su habilidad para diferenciar los opuestos y en su capacidad de sufrir conscientemente su conflicto.

En su interpretaión del Libro de Job, Jung expone que Dios sufrió un fracaso moral en su encuentro con Job. Dios reconoció que Job poseía una capacidad que El no tenía: consciencia de sus opuestos. Esto requirió que Dios se encarnará en un hombre con el propósito de adquirir consciencia de sus opuestos y remediar la injusticia que se cometió con Job. Sin embargo, la encarnación de Dios en Cristo es incompleta porque deja afuera el lado obscuro de Dios.

Jung argumenta que para qe la imagen de Dios sea una completa, debe contener tanto el lado luminoso como el lado obscuro. Dios, además de contener todo lo bueno, contiene todo lo malo. Es en ese sentido que Jung señala que el origen del mal y del sufrimiento lo encontramos en Dios. Cuando le preguntaron en una ocasión sobre Dios contestó: “Dios es el nombre con el que designo todas las cosas que cruzan mi camino violentamente y apresuradamente, todas las cosas que afectan mis puntos de vista subjetivos, planes e intenciones y cambian el curso de mi vida para bien o para mal” ( Entrevista publicada en Good Housekeeping Magazine”, 1961)

La encarnación de Dios en Cristo lleva a Jung a la idea de la continua encarnación que ocurre en la psique humana. Para Jung, la encarnación de Dios significa individuación. En el grado en que nos hacemos conscientes del centro transpersonal de la psique, el Self, y se vive tal consciencia, se puede decir que estamos encarnando la imagen de Dios. La individuación es la continua encarnación de Dios con el propósito de la transformación divina.

Jung fue una persona con un profundo interés en las humanidades. Poseía conocimiento amplio sobre mitología, alquimia, literatura, historia, arqueología y filosofía; razón por la cual sus teorías resultan muy inclusivas, completas y pueden ser aplicadas a varios enfoques y diciplinas. En las palabras de Mattoon, Jung fue tanto un poeta como un académico y un pensador intuitivo tanto como un empiricista (Mattoon, 1981).

La teología de Meister Eckhart

Meister Eckhart nació en la provincia alemana de Thuringia cerca del año 1260. A los 17 años fue estudiante de artes y dominico en la Universidad de Paris. En 1302 Eckhart recibió el grado de Maestría en Teología de Universidad de Paris. En 1326 fue acusado de herejía y defendió su inocencia apelando al Papa. Murió entre 1327 and 1329 pero la fecha exacta, lugar y circunstancias no se conocen.

Eckhart enseñó que fuera de Dios no hay nada. Dios está presente en todo, pero particularmente en el alma humana. La meta final de la existencia humana es la unión mística con Dios. Esta meta no se logra por mérito sino que es concedida por gracia. Para Eckhart, toda la creación es una bendición divina. El creía que lo que más previenve nuestra felicidad es la tendencia a controlar. Su sugerencia es sencillamente: “let go” and “let be”.

La teología de Eckhart ha influenciado pensadores como Karl Marx , Martin Heidegger y Thomas Merton. Meister Eckhart ha atraído la atención de monjes, marxistas, filósofos y psicólogos (Fox, 1980).

La influencia de Eckhart en la psicología de la religión de Jung

El pensamiento de Eckhart fue una importante influencia durante el desarrollo de la psicología analítica de Jung. En su autobiografía Jung nos ofrece una declaración que evidencia cuan significativo resultó ser el pensamiento de Eckhart en su desarrollo al expresar lo siguiente: “Only in Meister Eckhart did I feel the breath of life” (1965, p. 68-69).

En sus Obras Completas, Jung cita a Eckhart 38 veces. En estas referencias se pueden ir identificando los conceptos junguianos que se relacionan a la teología de Eckhart. Entre éstos se pueden distinguir el concepto junguiano de la relatividad de Dios, la importancia del sufrimiento, el proceso de individuación, la importancia de dejar que las cosas pasen en la psique sin la constante intervención del ego y la necesidad de una renovación y/o reconcepción del cristianismo.

Jung señaló que el principio de Eckhart de “letting go” lo ayudó a entender lo que la liberación significa en un contexto psicológico:

The art of letting things happen, action through non-action, letting go of oneself, as taught by Meister Eckhart, became for me the key opening the door to the way. We must be able to let things happen in the psyche (1965, p. 16).

Varias declaraciones hechas por Eckhart son congruentes con la visión de mundo junguiana. Por ejemplo, Eckhart expresó lo siguiente: “God must be born in the soul again and again” y “What good is it to me if the son of God was born to Mary 1400 years ago but is not born in my person and in my culture and in my time?”. Para Jung el proceso de individuación puede ser descrito como la encarnación contínua de Dios en la criatura con el propósito de la transformación divina.

Uno de los conceptos junguianos mas estrechamente relacionado al pensamiento de Eckhart es el concepto de la “relatividad de Dios”. Al hablar de la “relatividad de Dios” Jung se refiere a una perspectiva que no concibe a Dios separado de los seres humanos sino dependiendo en cierto grado de ellos. Esto implica una relación recíproca entre Dios y la criatura. Algunos de los pensamientos de Eckhart podrían ilustrar el principio de la relatividad de Dios: “For man is truly God, and God is truly man”. “It is a higher state for God to be in the soul than for the soul to be in God. The soul is not blissful because she is in God, she is blissful because God is in her”.

Jung y Eckhart coinciden en que Dios y la humanidad están íntimamente conectados; son funciones de cada uno. Ambos señalan que Dios creó la humanidad con el objetivo de tomar consciencia. Para ambos pensadores, el pecado original es el pecado de adquirir consciencia.

A pesar de que Jung se consideraba a si mismo cristiano, pensaba que era necesario renovar el “mito cristiano” para que fuera significativo para los individuos. Jung opinaba que los símbolos del Cristianismo habían perdido la capacidad de capturar la imaginación del hombre y la mujer contemporánea. Por ejemplo, consideraba que la Trinidad es un símbolo incompleto porque no incluye un principio femenino. También, criticó al Cristianismo por no integrar el principio del mal en su doctrina. Expresó que este símbolo incompleto de la Trinidad podía ser completado con la virgen María o con el diablo. A pesar de que la teología de Eckhart no parece ser una revisión de la doctrina cristiana, su interpretación del cristianismo ofrece una nueva perspectiva para relacionarse a Dios y vivir una vida cristiana.

Eckhart influyó también a Jung con su concepción de que el sufrimiento es necesario para el desarrollo completo de la psique y con la noción que el fracaso moral facilita el autoconocimiento y la consciencia de la sombra.

Para Jung y para Eckhart la idea dominante de la nueva religión que seguirá a la Era Cristiana es que todo el mundo es Cristo. Jung considera que en cada uno de nosotros está ocurriendo una encarnación continua que llamó “la cristificación de muchos”. Para él la encarnación no es un hecho histórico aislado sino que continua ocurriendo en cada criatura humana. Por su parte Eckhart basó su teoría en el panenteismo: Dios está en nosotros y nosotros estamos en Dios. Por lo tanto todo aquello que está en Dios, es Dios. En las palabras de Eckhart : “God assumed our clothing so that he might truly, properly and substantially be man and that man might be God in Christ”… Therefore its given to every man to become the son of God…” (SK, 221).

Paradoja y dialéctica en Jung y Eckhart

Tanto el pensamiento de Jung como el de Eckhart se distinguen por ser paradójicos y dialécticos. En 1924, Jung escribió lo siguiente:

“Nearly every psychological principle, every truth relating to the psyche, must, if it is to be made absolutely true, immediately be reversed . The only statements that have psychological validity concerning the God image are either paradoxes or antinomies” (CW12, par 11 n6).

A religion becomes inwardly impoverished when it loses or waters down its paradoxes; but their multiplication enriches because only the paradox comes anywhere near to comprehending the fullness of life. Non-ambiguity and non-contradiction are one-sided and thus unsuited to express the incomprehensible” (CW12, par 18)

El valor del pensamiento paradójico en Echkart se evidencia en las siguientes expresiones:

“I pray to God to rid me of God”. “You must know that to be empty of all created things is to be full of God, and to be full of created things is to be empty of God”.

“The more God is in all things, the more he is outside them . the more he is within, the more without”.

“The knower and the known are one. Simple people imagine that they should see God, as if he stood there and they here. This is not so. God and I, we are one in knowledge”.

References

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Dourley, J. (1992). A strategy for the loss of faith. Canada: Inner City Books.

Jung, C. G. (1967). Commentary on “The secret of the golden flower. In Collected Works (Vol. XIII). New York: Princeton University Press.

Mattoon, M. (1981). Jungian psychology in perspective. New York: Free Press.

Reading List

Primary translations of Meister Eckhart’s works

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Clark, J. & Skinner, J. (1958). Meister Eckhart: Selected treatises and sermons translated fron Latin and German with an introduction and notes. London: Faber & Faber.

Ancelet-Hustache, J. (1957). Meister Eckhart and the Rhineland mystics. New York: Harper Torchbooks.

Maurer, A. (1974). Meister Eckhart: Parisian questions and prologues. Toronto: Pontificia Institute of Medieval Studies.

Schurmann, R. (1978). Meister Eckhart: Mystic and philosopher. Blomington: University of Indiana Press.

Fox, M. (1980). Breakthrough: Meister Eckhart’s creation spirituality in new translation. New York: Doubleday.

Secondary sources on Meister Eckhart:

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Hostie, R. (1957). Religion and the psychology of C. G. Jung. London: Sheed and Ward.

Heisig, J. (1978). Imago Dei: A study of C. G. Jung psychology of religion. PA: Bucknell University Press.

Edinger, E. (1987). Transformation of the God-Image. Toronto: Inner City Books.

Dourley, J. (1992). A strategy for a loss of faith. Toronto: Inner City Books.

Edinger, E. (1986). The bible and the psyche. Toronto: Inner City Books.

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Archetypes and Spirits: A Jungian analysis of Puerto Rican Spiritism

Este trabajo  compara la psicología analítica con el Espiritismo:

Archetypes and Spirits Archetypes and Spirits mario Un una comparación entre la psicología analítica de Carl Jung y el espiritismo

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Mito y arquetipo en la canción de Silvio Rodríguez

image Comencemos definiendo lo que es el mito. La palabra mito viene del griego “mythos” que significa palabra, dicho o historia. Para Rollo May el “mito es una manera de hacer sentido en un mundo sin sentido. Los mitos son patrones narrativos que dan significado a nuestra existencia” (The Cry for Myth). El mito representa un intento de comunicar un misterio. Por ejemplo algunos mitos nacen como respuestas a preguntas fundamentales que confronta la humanidad: ¿Por qué nací?; ¿Por qué tengo que morir?; ¿Qué ocurre después que muero? . Los mitos tienen que ver con el amor, con la guerra, con el pecado, con la tiranía, con el valor, con el destino y de alguna manera con la relación del ser humano con los poderes divinos (Gilbert Highet, The Classical Tradition: Greek and Roman Influences on Western Literature).

Los mitos llenan una gran necesidad y tienen un rol muy importante en el desarrollo humano. Joseph Campbell en The Flight of the Wild Gander nos dice: “Los mitos…son tan necesarios para la maduración balanceada de la psique humana como lo es el alimento para el cuerpo” Y Eliade añade:

El mito es ontofanía (plena manifestación del Ser) pues nos revela lo que existe, lo que “es”. El mito nos revela el : ¿qué es?, ¿por qué es?, y ¿cómo es?. Los mitos son creaciones y a la vez ejemplares. Son creaciones en el sentido de que son inventados, son maneras de estructurar la realidad. Son ejemplares porque muestran las múltiples maneras de ser en el mundo; ejemplifican tipos de comportamiento humano. Lo esencial es que revelan realidades. ( Mircea Eliade en Myths, Dreams and Mysteries).

Relación mito/arquetipo:

El mito y el arquetipo están estrechamente relacionados ya que los mitos se componen de elementos arquetipales. Dentro de cada mito se manifiesta uno o varios arquetipos. Es por esto que los mitos tratan temas universales; “ilustran verdades” porque se componen de figuras, experiencias, y maneras de percibir el mundo que son comunes a todos los seres humanos (arquetipos).

Los mitos son ese sentido historias de encuentros arquetipales. No inventamos los mitos sino que lo experimentamos. Para el psicólog0 Carl Jung los mitos son revelaciones originales de la psique inconsciente, declaraciones involuntarias sobre sucesos psíquicos. Es una narración de una realidad primaria. El mito logra integrar las antinomías de la vida: consciente vs inconsciente; lo histórico vs el presente; lo individual con lo social. El mito es una verdad eterna (Thomas Mann) porque trasciende el tiempo.

Con este trasfondo podemos preguntarnos: ¿Tiene la canción de Silvio bases míticas y arquetipales? Mi tesis es que la atracción que muchos de nosotros sentimos hacia la obra de Silvio está basada en la fuerza mítica-arquetipal que manifiesta la misma. En el próximo artículo de esta serie exploraremos ese tema.

Los opuestos en Silvio y en Jung

Un tema esencial en la obra de Silvio Rodríguez es la capacidad del individuo de confrontar y aceptar lo paradójico de su existencia. Por paradoja nos referimos a la relación entre dos fuerzas opuestas que dependen la una de la otra para su existencia (Dios-Diablo; Bueno-Malo; Muerte-Vida) Los opuestos , como señalaba Heráclito, tienen un función regulativa . Sin antítesis no hay energía. Es por eso que lo fundamental no es eliminar los opuestos sino aumentar nuestra conciencia de los mismos y de su potencial.

Al escribir sus canciones Silvio parece estar muy conciente de que la energía de la vida radica en la fuerza de atracción entre los opuestos. Es por eso que el lenguaje que selecciona está cargado de antinomías y paradojas, de contradicciones aparentes. En esas ocasiones se puede ver claramente la similaridad de sus letras con los escritos de César Vallejo. Algunos ejemplos de estas paradojas en la canción de Silvio son los siguientes:

Sueño con serpientes: “la enveneno de mi bien ”

Resumen de noticias:
-la inmunidad me carcome los huesos
-Buenas noches amigos y enemigos

Canción del elegido:
-y comprendió que la guerra era la paz del futuro

Pequeña serenata diurna:
-que no es lo mismo, pero es igual
-los muertos de mi felicidad

El mayor:
-mientras mas mortal el tajo es mas de vida

Ya no te espero: “ya soy angel del demonio”

Te doy una canción:
-te doy una canción como un disparo, como un libro, una palabra, una guerrilla, como doy el amor.

A donde van:
-¿A dónde va la sorpresa cotidiana del atardecer?
¿A dónde van los pequeños terribles encantos que tiene el hogar?

Historia de las sillas:
-El que tenga una canción tendrá tormentas,
el que tenga compañía, soledad.
El que siga buen camino tendrá sillas
peligrosas que lo inviten a parar.
Pero vale la canción buena tormenta,
y la compañía vale soledad.

Locuras:
-hay locuras tan vivas, tan sanas, tan puras, que una de ellas será mi morir

Entre el espanto y la ternura:

Entre el espanto y la ternura
transcurre todo….
crece la hiedra,
el sano juicio con la locura…
entre el espanto y la ternura
la vida canta
una tonada clara y oscura
profana y santa…
corre la suerte
con el abajo y con la altura
con vida y con muerte….

Compañera:

la más clara y oscura,
la mas verde y madura…

se me entrega feliz cuando me viola

la canción compañera,
virginal y ramera,
la canción

Y Mariana:
Nacer a veces mata y ser feliz desgarra

Y todo esto me recuerda un principio jungiano esencial: Toda verdad de la psique debe poder ser invertida, si es absolutamente cierta.

El arquetipo del guerrero y el amante en Silvio

La cobardía es asunto
de los hombres, no de los amantes.
Los amores cobardes no llegan a amores
ni a historias, se quedan allí.
Ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar. ( Oleo de mujer con sombrero)

“El hombre es uno, lo mismo cuando ama a una mujer , que cuando defiende una trinchera. Yo creo que es revolucionario y político hacer buenas canciones de amor”.
“Me enamoro casi a cada instante, de todo: de los objetos, de las ideas, de las acciones, de las personas, de los conceptos. Lo que me cuesta trabajo es odiar.”
“En realidad mis armas y mis escudos están dentro de mi” ( Entrevista a Silvio por Eduardo Valtierra)

El arquetipo del guerrero es esencial en la canción de Silvio. El buen guerrero está comprometido con valores y causas que trascienden su personalidad y está dispuesto a sacrificarse por ellos. No necesita disfrazarse porque se respeta a si mismo y no le teme a los juicios de los demás. Es lo suficientemente fuerte para ser tierno ya que para ser un buen guerrero hay que tener un corazón tierno. El guerrero en Silvio prefiere un golpe asi de vez en cuando, porque la inmunidad le carcome los huesos (Resumen de noticias). Es el guerrero que prefiere morir como vivió, soñando travesuras. Es un guerrero que prefiere hablar de lo imposible porque de lo posible se sabe demasiado.

Como muy bien apunta Robert Bly en su libro Iron John, en el pasado para ser guerrero, era necesario ser sensible y ser buen amante. Hoy en día es todo lo contrario: a los soldados se les adiestra para perder su sensibilidad.

Una canción que tiene mucho valor para entender el arquetipo del guerrero es Sueño con Serpientes:

Hay hombres que luchan un día
y son buenos.
Hay otros que lucha un año
y son mejores.
Hay quienes luchan muchos años
y son muy buenos.
Pero hay los que lucha toda la vida:
esos son los imprescindibles.

Bertolt Brecht

Sueño con serpientes, con serpientes de mar,
con cierto mar, ay, de serpientes sueño yo.
Largas, transparentes, y en sus barrigas llevan
lo que puedan arrebatarle al amor.

Oh, la mato y aparece una mayor.
Oh, con mucho más infierno en digestión.

No quepo en su boca, me trata de tragar
pero se atora con un trébol de mi sien.
Creo que está loca; le doy de masticar
una paloma y la enveneno de mi bien.

Oh, la mato y aparece una mayor.
Oh, con mucho más infierno en digestión.

Ésta al fin me engulle, y mientras por su esófago
paseo, voy pensando en qué vendrá.
Pero se destruye cuando llego a su estómago
y planteo con un verso una verdad.

Oh, la mato y aparece una mayor.
Oh, con mucho más infierno en digestión.

En en esta Silvio nos habla del guerrero que lucha todos los días. La misma describe un sueño chamánico y mitológico. Esta canción reproduce un gran arquetipo y refleja una angustia fundamental y universal. Desde el punto de la psicología profunda la serpiente es una imagen del inconsciente que previene que el ser humano se desarrolle. Representa una tendencia hacia la muerte. La serpiente carga tanto la fascinación y el terror hacia la vida. La serpiente encarna la psique inferior, el psiquismo oscuro, lo raro, lo incomprensible, o misterioso. La serpiente representa el poder de la vida que está encerrado en el inconciente.

Los caldeos tenían una sola palabra para vida y serpiente. Bachelard ha escrito que la serpiente es uno de los arquetipos más importantes del alma humana. Los gnósticos del siglo 13 proclamaban que ningún ser se ha formado sin la serpiente.

Esta historia de Silvio tiene una relación muy interesante con el mito de Jonás y la ballena. En ambos el héroe es tragado por el ser arquetipal (ballena y serpiente) representando el descenso a la obscuridad. La referencia en ambas historias al mar es una que merece nuestra atención. El mar es símbolo de la dinámica de la vida . Todo sale del mar y vuelve a él. Es el lugar de los nacimientos, renacimientos y transformaciones. Es a la vez imagen de la vida y de la muerte. Y de las profundidades de ese mar surgen las criaturas con las cuales tenemos que luchar.

La paloma en esta canción es símbolo de la pureza , sencillez, paz y armonía. Representa el alma del justo, la sublimación de los instintos y el predominio del espíritu. El sacrificio de la paloma tiene por objetivo expiar la ignorancia y la negligencia.

Cuando en una ocasión le preguntaron a Silvio sobre el significado de Sueño con Serpientes dijo:

“los hombres no deben huir de las cosas que los sobrecogen, y que la unica forma de librarse de ellas
es enfrentandolas… Yo hago esto para enfrentarme a mi fantasma (Jung diria sombra)” (La Jornada , domingo 5 de enero de 1997)
“Bueno si le hacemos una interpretacion freudiana, yo no se cuanto sexo, cuanto Edipo y otras hierbas pueden salir por ahi. Por eso le puse la frase de Bretch, porque yo hice mi propia interpretacion de mi sueno: yo creo que pasa en la canción lo que sucede en la vida, es decir, vencer una dificultad no hace nada mas que prepararte para vencer otra mayor” (Clara Diaz, p. 142)

La mato y aparece una mayor. La lucha no cesa, es constante. El guerrero no tiene tregua. Pero esa lucha se da en el contexto del amor. De lo contrario la lucha no tiene ningún potencial para redimirnos.

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Jung y The Police

imageLa influencia de Jung puede también notarse en el hecho de  que uno de los discos más populares del grupo The Police se llama Synchronicity.

In the 1983 release Synchronicity by The Police (A&M Records), bassist Sting is reading a copy of Jung’s Synchronicity on the front cover along with a negative/superimposed image of the actual text of the synchronicity hypothesis. A photo on the back cover also shows a close-up but mirrored and upside-down image of the book. There are two songs titled “Synchronicity I” and “Synchronicity II” included in the album. The latter song contrasts the dangerous breakdown of a desperate family man with the simultaneous emergence of a menacing something from the bottom of a dark Scottish loch. See The Police, Robert Aziz and marketing the A&M album, Synchronicity. (Wikipedia)

La sincronicidad es un concepto que Jung crea para referirse a una coincidencia significativa de naturaleza acausal:

Elegí este término porque me parece un criterio esencial la ocurrencia simultánea de dos eventos significativos pero no conectados casualmente. Por lo tanto uso el concepto general de sincronicidad en el sentido especial de coincidencia e el tiempo de dos o más eventos no relacionados causalmente que tienen el mismo o similar significado, en contraste con “sincronismo”, que simplemente significa la ocurrencia simultánea de cierto esta psíquico con uno o más eventos externos que aparecen como paralelamente significativos por el estado subjetivo momentáneo y, en ciertos casos, vice-versa”…

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Carl Jung y los Beatles

Jung aparece en la portada del album  de los Beatles Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band en la fila superior entren W.C. Fields  y Edgar Allan Poe.

jung_beat

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Carl Jung y la música de Peter Gabriel

La canción Rythm of the Heat de Peter Gabriel está basada en un relato que hizo Carl Jung sobre su participación en una danza de un grupo de Nativos del Sudán. El título original del la canción era Jung in Africa.

Cuando el cacique me propuso asistir por la noche a un N’goma (danza) celebré esta idea. Esperaba de este modo permanecer al lado mejor de esta sociedad. Cuando la noche llegó y todos ansiábamos dormir, oímos tambores y sonar de cuernos, y pronto aparecieron los sesenta hombres, armados para la guerra, con lanzas brillantes, corazas y espadas, seguidos a alguna distancia de las mujeres y los niños, incluso lactantes, que las madres llevaban a la espalda. Se trataba evidentemente de una gran fiesta de sociedad. Pese al calor, que llegaba a los 34°, se encendió un gran fuego, alrededor del cual las mujeres y niños formaron un círculo. A su alrededor se colocaron los hombres en un círculo extenso, tal como había observado una vez al creernos amenazados por una manada de elefantes. No sabía si debía sentirme alegre o temeroso, ante tan gigantesco alarde. Busqué a nuestros portadores y militares: ¡Habían desaparecido sin dejar rastro! Como captatio benevolentiae repartí cigarrillos, cerillas e imperdibles. El coro masculino comenzó a cantar melodías disonantes, vigorosas y bélicas y entonces las piernas comenzaron a ponerse en movimiento. Las mujeres y los niños marcaban el paso alrededor del fuego, los hombres danzaban con las armas dirigidas hacia el fuego y retrocedían para volver nuevamente a avanzar, con cantos salvajes acompañados de tambores y cuernos. Fue una escena salvaje y apasionante, bañada por el resplandor del fuego y la mágica luz de la luna. Mi amigo y yo nos levantamos de un salto y nos mezclamos entre los danzantes. Como única arma que poseía blandí mi látigo y dancé también. Vi por la expresión radiante de sus caras que nuestra participación era bien acogida. Su frenesí se multiplicó y todos pateaban, cantaban, gritaban y sudaban a mares. Paulatinamente fue acelerándose el ritmo de la danza y de los tambores.

En esta danza y música los negros caen fácilmente en una especie de estado de locura. Lo mismo pasó aquí. Hacia las once comenzó a desorbitarse la situación y tomó un aspecto extraño. Los danzantes formaban todavía una horda de salvajes y sentí miedo de cómo iba a terminar. Le manifesté al cacique que ahora se había acabado y debía ir con su grupo a dormir. Pero quería siempre danzar «una vez más y otra y otra». (Recuerdos, Sueños y Pensamientos, p. 318-319)

Looking out the window
I see the red dust clear
High up on the red rock
Stands the shadow with the spear

The land here is strong
Strong beneath my feet
it feeds on the blood
it feeds on the heat

The rhythm is below me
The rhythm of the heat
The rhythm is around me
The rhythm has control
The rhythm is inside me
The rhythm has my soul

The rhythm of the heat
The rhythm of the heat
The rhythm of the heat
The rhythm of the heat

Drawn across the plainland
To the place that is higher
Drawn into the circle
That dances round the fire
We spit into our hands
And breathe across the palms
Raising them up high
Help open to the sun

Self-conscious, uncertain
I’m showered with the dust
The spirit enter into me
And I submit to trust

Smash the radio
No outside voices here
Smash the watch
Cannot tear the day to shreds
Smash the camera
Cannot steal away the spirits
The rhythm is around me
The rhythm has control
The rhythm is inside me
The rhythm has my soul

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